jueves, 19 de octubre de 2017

REVISTA ID 432



             Revista ID 432

lunes, 16 de octubre de 2017

VALENTÍA (PARRESÍA) COMO VIRTUD MISIONERA

Con este lema tan apuesto y motivador se presenta la Jornada del Domingo Mundial de las Misiones o dicho de otra forma más popular y conocido, el DOMUND que la OMP para la Propagación de la fe nos propone para este año. Un estímulo, sin duda para que “el corazón misionero de las comunidades cristianas participe, a través de la oración, del testimonio y de la comunión de bienes”, en la respuesta a las graves y vastas necesidades de la evangelización” (Mensaje para el DOMUND Papa Francisco)

  cartel

  El cartel que dinamiza la Jornada de este año es motivador. Me retrae al mundo deportivo, al mundo de las emociones dinámicas y sanas, porque toda afirmación de la valentía rompe barreras, moldes; es un mundo, de superación de uno mismo, de hazañas, de riesgo también. La sombra que corre saltando las vallas del propio lema, los horizontes del propio diseño o los colores vanguardistas y difuminados del papel que hacen que la misión se instale sin fronteras, es un perfil creyente que se apuntala con la imagen de una cruz que vuela. Quizás impulsando con su fuerza interior el propio salto de la persona que la porta, posiblemente sintiendo las evocadoras palabras del profeta Isaías “..los que esperan en el Señor verán sus fuerzas renovadas: les salen alas de águila, corren y no se fatigan, caminan y no se cansan” (Is 40,31). Esa es su pretensión, lograr que la cruz vuele, sea además signo de victoria, trampolín que impulsa el diálogo artístico entre el cartel y quien lo contempla y observa.

Alberto en Dete


No duda cabe que la Misión se vive y extiende en la medida que hay anuncio y salto a la vida. No un anuncio cualquiera, se anuncia el Evangelio, se anuncia una persona, se anuncia a Jesucristo. El mundo necesita el Evangelio de Jesucristo porque es fuente de vida, es camino de esperanza, es sueño de una sociedad más justa, más fraterna, más solidaria. Uno no se puede avergonzar de llevar este tesoro, de experimentar esta gracia, de ser conocedor de esta experiencia tan maravillosa. Por eso se nos invita a vivir este anuncio y hacerlo con valentía. De ahí el lema SE VALIENTE, LA MISIÓN TE ESPERA. 

Los cerros de Lima




Nos dice la Redemptoris Missio que “el anuncio está animado por la fe que suscita entusiasmo y fervor misionero…Los Hechos de los apóstoles expresan esta actitud con la palabra parresía que significa hablar con franqueza y valentía; este término se encuentra también en San Pablo “Confiados en nuestro Dios, tuvimos la valentía de predicaros el evangelio entre frecuentes luchas” (1 Tes 2,2) “Orando…también por mí , para que me sea dada la Palabra al abrir mi boca y pueda dar a conocer con valentía el misterio del Evangelio del cual soy embajador entre cadenas y pueda hablar de él valientemente como conviene (ef. 6,19-20)´”
Misioneros de Burgos

 No sólo es la Iglesia, como institución la que anuncia, es en razón del bautismo por lo que se nos constituye a cada uno de los bautizados en comunicadores del Evangelio. Cada cristiano ha de anunciar esta alegría no desde palabras huecas, sino desde la rúbrica de que “el Señor ha hecho obras grades con nosotros y estamos alegres” (Sal 125,3), lo ha de llevar, desde esta experiencia propia, desde la empatía que engendra el testimonio de haber acompañado la vida de la gente, sus dolores y conflictos, desde la alegría de haber ungido de fraternidad y solidaridad la soledad y las dolencias del mundo.

En R. Dominicana

 Nos dice el Mensaje del Papa para esta jornada que los jóvenes son la esperanza de la misión. Lo hemos percibido en cantidad de jóvenes lazados a la Misión en este verano. Jóvenes, varones y mujeres, de edades más tempranas y jóvenes adultos han llevado mensajes de esperanza a muchos rincones del planeta. He visto a algunos no sólo con maletas repletas para, consolar y solazar a niños y adultos en la dureza de la vida, sino con corazones repletos de sueños, de vida entregada por amor a Cristo.

Leo en Zimbabue

 Vivir en esta espiritualidad de camino, de éxodo continuo, nos dice el Papa Francisco, nos lleva a poner esta noticia alegre en las periferias que necesitan la luz del evangelio” (EG 20). Por eso este permanecer en camino nos exige estar atentos, para estar disponibles, para estar prontos y acogedores. Es una espiritualidad de la escucha y un ministerio el de la visitación. Esta sensibilidad especial requiere en los tiempos que nos han tocado vivir valentía, parresía lo llaman otros, para no esconderse, para no verse arramblados con la comodidad, con la desidia, con el hedonismo o con aquellos pensamientos que desguazan para sus intereses la dignidad del ser humano. Por eso que este año las Obras misionales pontificias nos proponen esta idea SÉ VALIENTE, LA MISIÓN TE ESPERA.

viernes, 13 de octubre de 2017

REVISTA ID 431

¡JOSE MANUEL MADRUGA, DESCANSA EN PAZ!

Una iglesia abarrotada de gente, más de cien sacerdotes, tres obispos y una celebración sobria, emotiva y ordenada fueron el marco de la despedida a JOSE MANUEL MADRUGA SALVADOR, delegado de misiones de Burgos y quien fuera por 10 años (del 1993 al 2003) Director General del IEME.

Templo

Fue en su pueblo natal, Revilla Vallejera (Burgos) y ante la patrona, la Virgen de la Zarza. A la entrada y a la salida, todos hablando de lo mismo: la sorpresa recibida el día anterior al saber que había sido encontrado muerto en el baño del piso parroquial donde vivía, a causa de un infarto. Tenía 72 años y no nos hubiera extrañado su muerte si los riñones hubieran dicho “hasta aquí no más, no queremos más diálisis”. No fue así.

JMM con JMR

Se nos fue un gran trabajador: un hombre, un sacerdote y un misionero consecuente. Alguien que, como dijo en la acción de gracias el director del IEME, “no miró el alargar su vida; miró el ver cómo la entregaba día a día y a tope”. Igualmente –con sobriedad, eso sí- destacaron su entrega y su espíritu misionero los tres obispos presentes: Don Francisco Pérez, burgalés y arzobispo de Pamplona, don Ramón del Hoyo, también burgalés y emérito de Jaén, y el titular de la arquidiócesis, don Fidel Herráez​.

Funeral


José María Rojo

martes, 10 de octubre de 2017

JOSÉ MANUEL MADRUGA: ESPIRITUALIDAD Y FORMACIÓN

Era una Dirección General que tenía como media 46,2 años. Todos venidos con un espíritu misionero radiante y que sin duda dejó sentir esta vitalidad en este periodo.

 
Aquella Dirección General la componían, Ildefonso Trujillo López, como DG, llegaba de Zimbabue; Ismael González Fuentes, como Secretario, procedente de Japón; José Manuel Madruga Salvador como Director del Dpto. de Formación, procedente del Caribe, José María Rojo, del continente americano con la responsabilidad de la Información y Animación Misionera y Germán Rodríguez Prada, también de Zimbabue. 

Era mayo de 1988 y todos habían salido de aquella VI Asamblea. Se les abría una realidad a la que había que seguir alimentando con el espíritu de la Misión. José Manuel Madruga, sociólogo por la Universidad Complutense, había vivido 15 años en la R. Dominicana. La impronta que José Manuel marcó se experimenta en estos días cuando nos escriben desde aquellas tierras a través de Facebook sobre su persona y el trabajo que allí realizó.







En el verano de 1989 nuestra revista ID, entonces dirigida por José María Rojo, sacó una entrevista que ya desde entonces se vislumbraba la claridad con la que siempre ha expresado su dedicación a la formación y espiritualidad en el IEME. Preguntado sobre cuáles eran los objetivos de curso de preparación misionera, respondía: “El curso de Preparación misionera está diseñado para cumplir varios objetivos: Por encima de todo, el IEME es una familia por eso necesitamos conocer a quienes quieren compartir con nosotros el ideal misionero del clero secular español. De ahí que intentemos un mutuo conocimiento, una integración afectiva, el discernimiento de la vocación misionera y la vivencia de una profunda espiritualidad. Además se pretende el cultivo teórico y práctico de conocimientos, cualidades y actitudes que se precisan para la actividad misionera”.


En estos años se habla de la actividad misionera como paradigma del quehacer de la Iglesia, pero entonces y hablando del estudio y de las formas de inculturación, José Manuel comentaba ya en aquellos años “ la actividad misionera debe ser la niña de los ojos para la Iglesia, de ahí que haya que cuidar mucho estos pasos previos al aterrizaje en la misión. A los misioneros nos duele cuando incluso obispos plantean que para ir a América Latina no hace falta preparación alguna porque hablamos la misma lengua. No hay nada más engañoso. Quienes nos hemos hecho curas allá sabemos de muchas dificultades para insertarnos en esas culturas, a pesar de haber recibido una formación específicamente misionero”.






Pasaron los años y fue nombrado Director General en mayo de 1993. En esa fecha hablaba de las prioridades del IEME. José Manuel estaba convencido que para responder a los nuevos tiempos, a los desafíos de nuestro mundo “tenemos que potenciar nuestra espiritualidad y nuestra vida fraterna al igual que los mecanismos de formación permanente…” Y preguntado por la preparación que había de tener la  iglesia de este s.XXI, así expresaba: ” con serenidad, sin dejarse llevar de falsos milenarismos, con una profunda preocupación por el hombre, sobre todo por los más pobres, siendo portadora y transmisora de esperanza, con capacidad para ilusionar a los jóvenes, sencilla y profética, abierta y misionera” .