miércoles, 1 de octubre de 2014

Domund al descubierto


A las 19,30 de hoy, día 1 de Octubre, fiesta de Santa Teresita del niño Jesús, patrona de las misiones ha tenido lugar la inauguración del DOMUND 2014 y de la Exposición EL DOMUND AL DESCUBIERTO. En el acto han estado presente el Emmo y Ecmo D. Antonio María Rouco, Dª Carmen Rodríguez Fraile , Concejala Presidenta del Distrito de Arganzuela y D. Anastasio Gil , Director de OMP. El acto, que ha tenido lugar en el Centro Cultural de la Arganzuela (Madrid), ha estado particularmente asistido de personas allegadas al mundo de la misión.


La Exposición el DOMUND AL DESCUBIERTO pretende ser "un espacio abierto a los ciudadanos para que conozcan, valoren y apoyen a los misioneros y misioneras que, en territorios de misión, están entregando su vida a los más pobres y desfavorecidos. La exposición pretende informar, describir gráficamente, favorecer la reflexión, crear espacios de intercambio de experiencias, presentar la histoira del Domund a través de sus carteles, preparar a los visitantes a vivir la Jornada del DOMUND y promover la colaboración. Con la presentación inaugural de la campaña del DOMUND y la inauguración de la exposición son un buen pistoletazo de salida para acercarnos a la Misión de la Iglesia y a sus misioneros.








Revista ID nº 416

La revista ID de septiembre - octubre 2014 rinde un homenaje a los misioneros que están Guatemala, por los 60 años de presencia del IEME en este país.

Hablar del IEME en Guatemala es hablar de sus misioneros, porque el IEME son sus misioneros. En estos 60 años un buen número de compañeros han dejado parte de su vida en Guatemala, entregados al servicio de las comunidades. La mayoría de sus nombres aparecen en los variados escritos de este número especial de ID. Pero es imposible dar cabida a todos en este espacio. Los que quedan en el anonimato cuentan con nuestro recuerdo, cariño y gratitud, como cualquier compañero. Muchos viven ya el gozo eterno en la Casa del Padre. Otros cambiaron de destino. La mayoría nos hemos hecho “mayores”. Y aquí estamos tres, Jesús, Prudencio y Paco, todos de 70 para arriba, manteniendo en pie el banderín del IEME.
Estos 60 años han sido muy variados y ricos. Cada época ha tenido su coyuntura específica, sus problemas, sus retos y desafíos… Los compañeros misioneros han tratado de responder en cada situación, con total entrega y dedicación a las tareas y comunidades encomendadas. Desde la fe en Cristo Jesús, como parte de la Iglesia universal, llevamos y compartimos la Buena Noticia del Reinado de Dios con los pobres y excluidos, con los que quedan en las cunetas del camino de la vida. Porque el misionero debe también saber ubicarse, ya que no es lo mismo estar, vivir y trabajar en un lugar que en otro.


A nuestro grupo, en Guatemala, nos ha tocado vivir tiempos especialmente difíciles. Me refiero al conflicto armado interno (1960-1996), que se cobró decenas de miles de víctimas. Años en los que estaban a la orden del día los secuestros, desapariciones, torturas, asesinatos y masacres… En tal situación extrema no se puede permanecer imparcial. Hay que decidir y tomar partido: del lado de los victimarios o de las víctimas. Nosotros, los misioneros, teníamos hecha la opción desde años atrás: habíamos optado por los pobres. Y en este conflicto los pobres eran las víctimas.
Una opción radical de este tipo te puede llevar a consecuencias dolorosas, y el dolor nos golpeó el 25 de julio de 1981, cuando nuestro compañero Ángel Martínez, misionero seglar, derramó su sangre y entregó su vida, a consecuencia de un ataque de fuerzas gubernamentales contra una casa en la capital. Desde entonces, este grupo de Guatemala tiene el privilegio de contar con un mártir, testigo de la fe, al igual que otros grupos del IEME. ¡Honor a nuestros mártires, que lavaron su túnica con la sangre del Cordero!
Los tres del grupo que hoy quedamos en Guatemala no pretendemos ya grandes cosas. Solo nuestra presencia sigue aportando seguridad, confianza y apoyo a la gente sencilla con la que vivimos. Ellos nos quieren y nosotros los queremos. Ya no se trata de “hacer” mucho, sino de “saber estar”. Y aquí estamos, como los árboles, viejos, pero de pie.

Paco Ortega




martes, 30 de septiembre de 2014

Misa en memoria de los misioneros fallecidos

MISA - MEMORIAL por nuestros compañeros ANTONIO LOPEZ, JOSE CASAS, MARTIN ANGEL RODRÍGUEZ Y CIRILO TERRON



El martes, 2 de Octubre en la casa de Ferrer del Rio, 17 a las 8 de la tarde celebraremos una misa funeral por nuestros compañeros  que ha fallecido durante los meses de verano. Queremos expresar nuestro agradecimiento, recuerdo y memoria a quienes dieron la vida y se han gastado en el trabajo por la misión, en el trabajo por extender el AMOR  de Dios entre  los hombres nuestros hermanos, dedicados con especial ternura por los más vulnerables.

Todas aquellas personas  que queráis acercaros hasta aquí (metro Diego de León) tendréis las puertas abiertas y nuestro corazón agradecido por vuestra presencia.  Quienes no podáis asistir poner sus nombres en vuestra oración y recuerdo.












domingo, 28 de septiembre de 2014

Samaritano y Profeta

Funeral por Manuel García Viejo

Eran las diez de la mañana del último sábado de septiembre, en Madrid. En la Capilla del Hospital San Rafael, cerca del altar, había un jarrón colocado en el centro del pasillo. A ambos lados, varios arreglos florales, preparados con buen gusto
Junto al jarrón que contenía las cenizas de Manuel García Viejo, el médico y hermano de San Juan de Dios que, como el pelícano dio su vida en Sierra Leona, para que otras y otros tuvieran vida, un cirio pascual, una bata blanca y un fonendoscopio.


Manuel, el leonés fallecido recientemente en Madrid a consecuencia del  temido ébola, que tantas vidas  ha arrancado de cuajo, es un testimonio vivo, que habla por sí solo, sin necesidad de palabras.
Una vez más, amplios sectores de población se dieron cita para participar  en una Eucaristía y celebrar la vida, reconociendo  la labor abnegada y heroica de un hombre de pueblo, creyente, empeñado en  demostrar al mundo que todo ser humano tiene la misma dignidad, sin distinción de raza, color de la piel, posición social, ideología o credo religioso.
La vida toda de Manuel fue, al estilo de la del samaritano que cargó sobre sus hombros al apaleado que bajaba de Jerusalén a Jericó, un tender los brazos a los que la sociedad excluye y deja en la cuneta de la historia, una donación a fondo perdido, sin buscar recompensa alguna a cambio.
Las cenizas del jarrón eran la mejor denuncia profética a los intereses mercantilistas, que privan en la sociedad. Aquel jarrón era una protesta y un grito de indignación y reclamo ante tanta palabrería y tánta actitud apañada como vemos a toda hora.
En medio del silencio que decía más que mil palabras, resultaba evidente que estábamos entonando un canto a la vida de los pequeños, de los que no cuentan. Monrovia, Liberia y Sierra Leona y otros muchos países,  hoy no significan mucho
La vida de Manuel  y las miles de vidas eliminadas  por el ébola, constituyen una bofetada en la cara del poder económico establecido, insensible al dolor de los débiles, de los desechables, de los “condenados de la tierra”, en palabras de Frank Fanon.
Además de la cálida, sentida y pertinente reflexión del Superior General de los Hermanos de San Juan de Dios en la Homilía, los participantes en la Misa  aplaudimos a una mujer de Sierra Leona, que públicamente dio gracias por la vida de Manuel. Esta joven mujer, con la voz entrecortada, puso las cosas en su sitio y proclamó que Dios escucha el clamor de los pobres y  abandonados, convencida de que con el concurso de todas y de todos, otro mundo es posible. Definitivamente la vida de Manuel, que como Jesús, pasó por el mundo haciendo el bien, fue un don para la humanidad y a través de él, Dios pasó por Sierra Leona.


Con el Papa Francisco, repetimos: “no a una economía de la exclusión y la inequidad. Esa economía mata” (Evangelio de la Alegría, 53)

viernes, 12 de septiembre de 2014

Taller Misionero 1

Exhortación apostólica Evangelii Gaudium del Papa Francisco

INTRODUCCIÓN:

Acaba de ser publicada la primera Exhortación Apostólica del Papa Francisco sobre la alegría de anunciar el Evangelio en el mundo actual. Nos parece que este documento es muy importante para la misión que todos los creyentes tenemos que realizar en nuestros ambientes pues el Papa Francisco le da al documento  un carácter programático para todo su pontificado.

En el número 1 nos dice el Papa: “En esta Exhortación quiero dirigirme a los fieles cristianos para invitarlos a una nueva etapa evangelizadora marcada por esa alegría, e indicar caminos para la marcha de la Iglesia en los próximos años”.
Sería bueno que para seguir este taller tuviéramos a mano la Exhortación para ir leyéndola en el grupo o personalmente. Solo pretendemos con estas páginas ayudar en su lectura y en la concreción de los compromisos personales y comunitarios que podemos sacar de ella.
1.- Presentamos en primer lugar la estructura del documento que es profundo y que puede servirnos como lectura espiritual en algunos de sus capítulos.
La Exhortación se estructura en una parte introductoria que va de los números 1 al 18 en la que se nos plantea  La alegría del evangelio y cinco capítulos.

  • 1º.- La transformación misionera de la Iglesia (19-49)
  • 2º.- En la crisis del compromiso comunitario (50-109)
  • 3º.-El anuncio del Evangelio (110-175)
  • 4º.-La dimensión social de la evangelización (176-258)
  • 5º.- Evangelizadores con espíritu (259-288)

2.- Nos vamos a centrar en esta primera entrega del Taller misionero en los números de la parte Introductoria que se divide en tres apartados
  1. La alegría que se renueva y comunica (2-8)
  2. La dulce y confortadora alegría de evangelizar (9-13) Una eterna novedad (11-13)
  3. La nueva evangelización para la transmisión de la fe (14-18)
Propuestas y límites de esta Exhortación (16-18)

3.- Ofrecemos a continuación una breve síntesis de esta parte introductoria.
a) En el primer apartado que el Papa titula LA ALEGRIA QUE SE RENUEVA Y SE COMUNICA se nos invita “a renovar ahora mismo el encuentro personal con Jesucristo o al menos, a tomar la decisión de dejarse encontrar por Él, de intentarlo cada día sin descanso”(nº3).
Tanto los libros del Antiguo Testamento como los Evangelios nos hacen una invitación constante e insistente a la alegría ( cfr nº 4 y 5) “¿Por qué no entrar también nosotros en ese río de alegría?” (nº5). “…Poco a poco hay que permitir que la alegría de la fe comience a despertarse (nº6). 

Insiste el papa en los  números  7 y 8 en la alegría del“encuentro –o reencuentro con el amor de Dios que se convierte en feliz amistad…. Allí está el manantial de la acción evangelizadora”.
Cita el Papa Francisco unas palabras de Benedicto XVI que nos lleva al centro del Evangelio: “No se comienza a ser cristiano por una decisión ética o una gran idea, sino por el encuentro con un acontecimiento, con una Persona, que da un nuevo horizonte a la vida, y con ello, una orientación decisiva”.

b) En el segundo apartado de la Introducción LA DULCE Y CONFORTADORA ALEGRIA DE EVANGELIZAR subrayamos como “el bien siempre tiende a comunicarse” (nº9) y como “La vida se acrecienta dándola y se debilita en el aislamiento y la comodidad”. “Cuando la Iglesia convoca a la tarea evangelizadora…. Descubrimos otra ley profunda de la realidad: que la vida se alcanza y madura a medida que se la entrega para dar vida a los otros. Eso es en definitiva la misión.” (nº10).
“Cada vez que intentamos volver a la fuente y recuperar la frescura original del Evangelio, brotan nuevos caminos, métodos creativos, otras formas de expresión, signos más elocuentes…” (nº11)  “Jesús es el primero y más grande evangelizador. En cualquier forma de evangelización el primado es siempre de Dios, que quiso llamarnos a colaborar con Él e impulsarnos con la fuerzas de su Espíritu” (nº12)
“La alegría evangelizadora siempre brilla sobre el trasfondo de la memoria agradecida: es una gracia que necesitamos pedir. El creyente es fundamentalmente memorioso. La memoria es una dimensión de nuestra fe…”  (nº13)

c) En el tercer apartado LA NUEVA EVANGELIZACIÓN PARA LA TRANSMISIÓN DE LA FE subrayaríamos lo siguiente: “A la nueva evangelización estamos convocados todos y esta se realiza en tres ámbitos: 1.La pastoral ordinaria, 2.Los alejados y 3.La misión ad gentes a quienes no conocen a Jesucristo o siempre lo han rechazado.” Y esta tarea tenemos que realizarla “no como quien impone una nueva obligación, sino como quien comparte una alegría, señala un horizonte bello, ofrece un banquete deseable. La Iglesia no crece por proselitismo sino por atracción” (nº14).
“La actividad misionera representa aún hoy día el mayor desafío para la Iglesia, y la causa misionera debe ser la primera. ¿Qué sucedería si nos tomáramos en serio esas palabras? Simplemente reconoceríamos que la salida misionera es el paradigma de toda obra de la Iglesia.” “Hace falta pasar de una pastoral de mera conservación a una pastoral decididamente misionera” (nº15). 
En los últimos números de esta Introducción del 16 al 18 el Papa propone “las preocupaciones que me mueven en este momento concreto de la obra evangelizadora de la Iglesia”  Y señala “No es conveniente que el Papa reemplace a los episcopados locales en el discernimiento de todas las problemáticas que ser plantean en sus territorios. En este sentido, percibo la necesidad de avanzar en una saludable descentralización” (nº 16). “Aquí he optado por proponer algunas líneas que puedan alentar y orientar en toda la Iglesia una nueva etapa evangelizadora, llena de fervor y dinamismo” (nº 17) Y pasa a enumerar todos los temas que va a desarrollar en la Exhortación.
Termina esta Introducción haciendo el Papa Francisco una invitación a “perfilar un determinado estilo evangelizador que invito a asumir en cualquier actividad que se realice.

4.- Terminamos esta primera entrega de nuestro Taller misionero sobre La Evangelii Gaudium  con unas Sugerencias para la reflexión personal y el diálogo en grupo  que hemos tomado de un material que ha publicado en el mes de Enero la diócesis de Victoria-Gasteiz y que os recomendamos que tengáis y lo trabajéis.
Lee despacio el texto de la Introducción (nº 1-18). Léelo con un lápiz  a mano para subrayar las frases o ideas que consideres más importantes o para marcar con un signo de interrogación aquellas que deseas aclarar más tarde en el diálogo en grupo.

Preguntas
1.- ¿Cuáles son los puntos del texto que has leído en los que necesitas alguna aclaración?
2.- ¿Cómo es tu experiencia personal de alegría en relación con el Evangelio? ¿Por qué? ¿Qué dificultades encuentras para vivir la alegría del Evangelio?
3.- ¿Conoces algunas personas que destacan por su alegría de vivir el Evangelio? ¿Quiénes son? ¿En qué manifiestan especialmente su alegría? ¿Cómo te interpelan?
4.- Selecciona 3 o 4 frases que a tu juicio expresan las ideas fundamentales en el conjunto del texto que has leído.
5.- Anota alguna expresión del Papa que te ha llamado particularmente la atención ¿por qué?
6.- Al compartir en grupo estas reflexiones ¿qué objetivo común perseguimos?
5.- ¿Cómo ilumina nuestra reflexión la Palabra de Dios?

Leemos del evangelio de Lucas 10,21-24 y reflexionamos con estas preguntas:
     1. ¿Qué dice el texto? Atiende a todos los detalles posibles.
     2. ¿Qué me dice Dios, en nuestra situación, a través de la Palabra?
     3. ¿Qué es lo que el texto me mueve a decir a Dios? Habla con Dios
     4. ¿A qué me mueve la escucha de la Palabra, ¿A qué me comprometo?


EFAM-IEME