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El Equipo de Formación y Animación Misionera en Canarias

jueves, noviembre 27, 2014

Durante una semana, del 11 al 17 de noviembre de 2014, el equipo del IEME-Efam se ha desplazado a Canarias para ejercer la tarea de la animación misionera.

Miembros EFAM y DIA
Director del Dpto DIA en el centro y miembros del EFAM Ramón(d) y Claro (i)

El delegado  de misiones, Mariano, ha concertado con el arciprestazgo de Fuerteventura nuestra visita para aprovechar nuestra presencia en la diócesis. El arcipreste, Fernando, me busca ya en el aeropuerto donde me acoge y comienza ya por explicarme lo que va a ser una semana maratoniana en una isla donde conoceré a Juan Carlos, Vito, José Luis, Félix...

Las poblaciones visitadas fueron varias: Puerto del Rosario, Morro Jable, La Lajita, Gran Tarajal, Pájara, Tesejerague, Antigua... En ellas visité varios colegios y grupos de catequesis, así como celebraciones en parroquias.
EFAM en Canarias
Ramón con amigos y amigas canarios
Las visitas a los centros de enseñanza, colegios e institutos, aunque no con la misma intensidad, todos los días fueron por la mañana. Aprecié el interés en los muchachos pese al desconocimiento inicial y el contexto de "fuga". En esta semana era "La fuga de san Diego". Es una cuestión al menos curiosa para los que la oímos por vez primera. Cuentan los "majoreros" que hace años, el día de la fiesta de san Diego de Alcalá, copatrón de la isla de Fuerteventura, los alumnos que quisieran ir a misa, estaban exentos de asistir a las clases. Con el tiempo fueron creciendo los que, entre ellos, no asistían a misa, pero tampoco a las clases, denominando este tipo de absentismo, "la fuga". No es que san Diego se fugara de ningún sitio, que nunca fue prisionero, sino que aprovechando la fiesta, son otros los que aprovechan para fugarse. Ya desde por la mañana había conocido las consecuencias de la fuga.

Me llama la atención la buena conexión de los profesores de religión con los muchachos y en el contexto de los centros. Yo "medito en mi interior" la gran diferencia que hay de los centros de enseñanza de España con estas escuelas de los lugares de donde les estoy hablando. Una gran parte del contenido es precisamente esta sensibilización sobre la diferencia y la necesidad de conocerse mutuamente para integrar.
EFAM y Canarias

Los grupos de catequesis de primera comunión y de catequesis con padres. Fueron varios los grupos que encontré y la gran impresión fue la gran cantidad de preguntas y el acierto y oportunidad de la mayoría de ellas. Hay una gran sensibilidad en los niños para comprender a otros que viven en circunstancias diversas. La ocasión se presentó de ver grupos de padres que, como sucede en casi todos los lugares de iglesia, son mayoritariamente madres. El silencio y la valoración de las posibilidades que se nos ofrecen fueron signo de respeto hacia las situaciones vividas aún por millones de personas. Aunque también sucedió en algún otro colegio, pero de manera más tímida, aquí una niña de catequesis me pregunta cuando ya habíamos acabado, si se puede hacer una foto conmigo. Yo interpreté rápidamente el interés de los niños y la gran estima hacia lo misionero y hacia los misioneros.

Un encuentro de síntesis de fe, con un grupo de catequistas y de niños de postcomunión de todas las edades me ofreció la ocasión de presentar más personalmente mi testimonio misionero y el trabajo en la iglesia diocesana de Dapaong (Togo) donde he trabajado los diez últimos años. Allí pude hablar más en clave de fe y de opciones de iglesia por los destinatarios y el tiempo.

Las celebraciones, comenzando en orden de importancia por la del co-patrón de la isla, san Diego de Alcalá, con la animación de un coro experimentado que cantó la misa canaria. En todas las parroquias pude celebrar la eucaristía y agradecer a sus párrocos esta ocasión de hacerlo. Es un sentirnos iglesia adondequiera que vayamos, puesto que siempre hay una comunidad que nos acoge y comparte la fe, sea dando o recibiendo.

Los temas tratados han sido una serie de fotos de gente y lugares (escuela, casa, mercado, juegos, agua, comida, trabajos, celebraciones…) de la diócesis de Dapaong (Togo) donde he trabajado como misionero durante diez años, para poder explicar un poco de la vida de la gente de Togo, desde diferentes aspectos, intentando dejar al final un tiempo para el diálogo que no siempre ha sido suficiente, teniendo en cuenta el tiempo dedicado (45-50 minutos). Otro material es el testimonio misionero en PP, con una duración de una hora.

Agradeciendo mucho a cuantas personas he encontrado y todo lo compartido que supera con creces lo aquí relatado, siendo esto un avance de la experiencia que ha comenzado a crecer en nuestros corazones. Mi primera visita a Fuerteventura no me ha dejado indiferente ni hacia la isla ni hacia sus gentes. Ramón Delgado.

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